La lógica de la deliberación del fallo del TEPJF es: de que hubo un crimen electoral, lo hubo, pero no les consta (no se probó según esto) que lo haya cometido el PRI (siendo que cuando se investiga penalmente el primer sospechoso es el beneficiado por el ilícito) sino Monex, Inizzio, Alejandro Carrillo Garza Sada y demás prestanombres. Creo que algo muy turbio se esconde detrás de esta acción porque el nivel de aferramiento me parece inconcebible. El poder es el poder y siempre encuentra vericuetos para salirse con la suya. ¿Por qué tanto empeñarse en llevar a EPN a Los Pinos? Tan sencillo como era anular la elección, robarle la bandera a los del 132 y anexas, dejar que el entusiasmo se diluyera en las pugnas intestinas de todos estos grupos y, quitando tanto a EPN como a AMLO (quien ya declaró que no se presentaría a elecciones extraordinarias), la misión estaría cumplida (pues la consigna era hoy, como hace 6 años, evitar que López Obrador gobernara). Total, queda de interino Marcelo, o De la Fuente (políticos en cierta medida ya cooptados, como en sí lo está todo el PRD bajo el mando de los Chuchos), o alguien del PAN quien junto con el PRI efectúa sus consensos, lanza un candidato a su conveniencia y de todos modos los grandes intereses de los poderes fácticos quedan intactos. Para ese objetivo no es indispensable ningún pelele, y menos Peña Nieto. La cerrazón de criterio sólo me hace anticipar que, intencionalmente, quienes mueven los hilos del poder en este país están buscando que se dé el tan mentado estallido social (y habrá que recordar ese lema de que hay que tener cuidado con lo que se desea, porque puede que se cumpla). La puerta está abierta para que "la primavera" se vuelva un muy largo "otoño mexicano"...
viernes, 31 de agosto de 2012
miércoles, 7 de marzo de 2012
Soneto dedicado a Fermina Daza...
…vio a dos palmos de sus ojos los otros ojos glaciales, el rostro lívido, los labios petrificados de miedo, tal como los había visto en el tumulto de la misa de gallo la primera vez que él estuvo tan cerca de ella, pero a diferencia de entonces no sintió la conmoción del amor sino el abismo del desencanto. En un instante se le reveló completa la magnitud de su propio engaño y se preguntó aterrada cómo había podido incubar durante tanto tiempo y con tanta sevicia semejante quimera del corazón.—El amor en los tiempos del cólera, cap. ii— Gabo
Todo mi anhelo era ir a ti pegado
como un lunar por detrás de la oreja,
o en la insularidad de tu mirada,
hecha para anular esta obra negra
de hojas caídas a destiempo, parte
de esas cosas que brillan por su ausencia:
sol cuyo ojo invernal nos hace un guiño
y es doblemente hermoso en la certeza
de que ya nunca se verá así porque
(¿por qué no hay un telégrafo o antena
que capte lo que el corazón ha dicho)
al despedirse, los amantes cuenta
se dan que no era cristal sino espejo
lo que de uno la faz de otro refleja…
martes, 17 de mayo de 2011
¿Qué quiso decir Bono?
1. Get on your boots
Ningún análisis público puede estar más prejuiciado que el que se realiza dentro del campo de la política. Gestos, palabras y citas explícitas contaminan indefectiblemente a quien la usa sin el debido cuidado. Por eso, al ser del conocimiento público que en el concierto de U2 el sábado 14 de mayo en el estadio Azteca estuvo el inquilino de Los Pinos (consumado asesino, nomás para no pasar por alto la rima) pueden esperarse las reacciones más diversas. Susana Moscatel en su columna "Estado fallido" de Milenio hizo una de las más acertadas al señalar la intuición diplomática de míster Paul Hewson quien, al estar en conocimiento de la maquiavélica presencia, no debía balconearlo porque la abucheada que ahí mismo recibió Miguel de la Madrid en mayo de 1986, durante la inauguración del Mundial, hubiera parecido música de la flauta de Pan comparada con la rechifla y mentadas a la progenitora de su progenitora que habría recibido el personajo en cuestión. Mejor incluir los nombres de sus hijos, Juan Pablo, María y Luis Felipe y dejar a la audiencia en un paréntesis de duda que borraron los acordes de la siguiente canción.
Pero pasado el momento de la emoción, como la misma Moscatel señala, es inevitable cuestionar las razones que llevaron al vocalista de la banda más importante del mundo a mentar nombres non gratos. Desde luego el aspecto de la cortesía está totalmente rebasado, pues Bono no es Paul McCartney quien a todo mundo le sonríe y no se compromete con ninguna causa, ya que las gestiones del músico irlandés han desembocado en la liberación de activistas (como el caso de Aung San Suu Kyi en Birmania). Y el peligro se incrementa a tal grado que hasta los spots de la Presidencia de la República pueden presentar este hecho en sus promocionales masivos en radio y televisión (con subtítulos y todo, como acostumbran presentarlos en televisión y cine) y decir con voz en cuello que U2 respalda el reciente reclamo de Calderón de lo injusto que es el combate en que han enfrascado a las fuerzas armadas del país mientras los gringos sigan enviando armas a México y con un discurso doble acerca de la legalización de las drogas (y como jingle de fondo, "how long, how long must we sing this song").
2. Where the streets have no name
No es posible mantenerse inmune al impacto que ejerce la presencia de estos cuatro paladines de la tierra esmeralda. Los vemos salir rumbo al imponente estrado con un vestuario que evidencia el papel que juegan dentro del grupo: Adam Clayton (el Galán) todo de blanco, ya que su función como bajista es la de darle soporte al despliegue de los demás, es el papel sobre el que escriben sus confituras literarias y sonoras el resto de la banda; Larry Mullen (Macho Man) con una combinación en blanco y negro, produciendo así el justo medio entre la armonía musical y la energía rockera de The Edge (el genio o Ñoño) quien junto con el showman que es Bono (quien se bautizó como el Milusos) aparecieron vistiendo de negro. Hasta cierto punto cada actitud muestra un cálculo que la sospecha de lo políticamente correcto se cierne sobre el ambiente con el empleo por parte del hombre performance del grupo de modismos de nuestra habla local y con el modo de interactuar con la audiencia subiendo a un niño al escenario o haciendo leer a una chica fragmentos de la leyenda de la fundación de Mexico-Tenochtitlan. ¿Hasta dónde esto puede romper la magia de las cifras con la que U2 deja México al rebasar ya el récord de audiencia de sus anteriores giras, de por sí millonarias en asistencia y claro, en ganancias?
Para responder esto es necesario trasladarse a otro terreno que considero tiene miras superiores, esto es, el terreno del arte. Para decirlo en pocas palabras, la relevancia que tiene el discurso estético y literario es que está libre de las pedestres situaciones que implica el campo de la política, es decir, en tanto que todo lenguaje está sujeto a las leyes de la oferta y la demanda que impone la interpretación, podemos bien o malentender políticamente una declaración y a partir de esa apreciación glorificar o crucificar a quien la emite. En cambio, artísticamente hablando esto no es posible: a lo más que se puede acceder es a calificar de perversa una interpretación, pero l0s conceptos de positivo o negativo salen sobrando. No hay buena o mala poesía, no hay buena o mala música: hay poesía o no la hay; hay música y cuando no es así lo demás es sólo ruido. Y punto.
Todo esto viene a colación porque el discurso artístico de U2 es irreprochable, y en tanto portador de belleza no necesita convencernos de nada: la simpatía con él viene de un impulso que rebasa lo estrictamente racional. Sin embargo, en tanto vocero de la banda Bono ha utilizado esto como plataforma para las mejores causas sociales que ha encontrado en su camino y esa aventura lo expone, sí, a equivocarse. Sin embargo, precisamente por eso, me sospecho que como ave de tantas tempestades difícilmente podrá naufragar en un navío de tan poca monta como lo es el ámbito político nacional. La dedicatoria que hizo durante la canción "I still haven`t found that I'm looking for" corre el peligro de una interpretación superficial (y desde luego un verso, un poema correría el mismo peligro, pero al hacer uso de un lenguaje más profundo libra el escollo debido a que su pluralidad de significados contribuye a que quizás los no iniciados no lo entiendan pero difícilmente podrían malentenderlo --lo cual no impide que les guste o que lo sientan) y en consecuencia hacer el airado reclamo de por qué mejor Bono no hizo la dedicatoria al recién fallecido hijo de Javier Sicilia. Si Bono es vocero de un trato igualitario entre naciones y exige a los Estados Unidos reconozcan su falta de honestidad en el problema de la drogadicción, ¿porqué no exigirle también a quien detenta la jefatura del poder ejecutivo que a nivel interno cese esta guerra imbécil a la que se opone la mayoría de la población mexicana?
Todo esto viene a colación porque el discurso artístico de U2 es irreprochable, y en tanto portador de belleza no necesita convencernos de nada: la simpatía con él viene de un impulso que rebasa lo estrictamente racional. Sin embargo, en tanto vocero de la banda Bono ha utilizado esto como plataforma para las mejores causas sociales que ha encontrado en su camino y esa aventura lo expone, sí, a equivocarse. Sin embargo, precisamente por eso, me sospecho que como ave de tantas tempestades difícilmente podrá naufragar en un navío de tan poca monta como lo es el ámbito político nacional. La dedicatoria que hizo durante la canción "I still haven`t found that I'm looking for" corre el peligro de una interpretación superficial (y desde luego un verso, un poema correría el mismo peligro, pero al hacer uso de un lenguaje más profundo libra el escollo debido a que su pluralidad de significados contribuye a que quizás los no iniciados no lo entiendan pero difícilmente podrían malentenderlo --lo cual no impide que les guste o que lo sientan) y en consecuencia hacer el airado reclamo de por qué mejor Bono no hizo la dedicatoria al recién fallecido hijo de Javier Sicilia. Si Bono es vocero de un trato igualitario entre naciones y exige a los Estados Unidos reconozcan su falta de honestidad en el problema de la drogadicción, ¿porqué no exigirle también a quien detenta la jefatura del poder ejecutivo que a nivel interno cese esta guerra imbécil a la que se opone la mayoría de la población mexicana?
3. Misterious ways
Esta banda remueve muchas cosas por los lugares por donde pasa. El experimentado trato de Bono con presidentes, reyes y papas hacen suponer que detrás de esa dedicatoria había algo más. Desde luego esto implica otro peligro, el de la sobreinterpretación, pero no creo que se puedan emular estas calculadas palabras a las dichas por Vicente Fox cuando asumió la presidencia el 1 de diciembre de 2000, saludando a su progenie. El siniestro confabulador de tantas muertes en nuestro país estaba entre la audiencia y eso lo sabían los rockeros irlandeses. Alguien con pocas tablas se hubiera visto en la disyuntiva de hacer caso omiso a dicha presencia para no hacerle pasar un mal rato o balconear al asistente y hacer caso omiso de las reacciones. Considero que hizo algo mejor: aprovechó la ocasión mandando un mensaje y en medio de la desgracia de tantos padres que han perdido a sus hijos puso sobre la mesa el anhelo de que los suyos no formen parte de esa lista de hijos desaparecidos o asesinados (lo que a pesar de tanto el odio que ha despertado, es algo que ni siquiera a Calderón le deseo). En alguien que cuida tan bien sus palabras, lo que se dice vale tanto como lo que no se enuncia. En medio de semejante conflagración el deseo es el mismo: ojalá que a Juan Pablo, a María y a Luis Felipe, no les pase lo mismo que a Juan Francisco Sicilia y a otros tantos que han dejado a sus padres en la más profunda orfandad (pero si así fuera, ya sabemos de quién es la culpa).
4. All I want is you
Por último esto, dedicado (ya que estamos hablando de dedicatorias) a la más pequeña fanática que estuvo el domingo en el último concierto de U2:
All I want is
just a stream of consciousness
by the wind river
a plot of land where put my milk teeth
and there see the moon with chestnut colour
over the pupils of lake
or the first man face talking with the fire
in other words
all I want is you... too.
viernes, 22 de abril de 2011
La flecha del tiempo
El tiempo es un tren que al irse parece que no va a volver. Eso es una incógnita, pero ciertos giros de un ave en el cielo o de una gota que cae tras de otra parecen a su vez anunciar otra cosa. Hoy hace quince años partió a la tierra del encanto el bardo de la región de La Frontera, y el testamento que legó sirve como marco para pensar que no todos los trenes que se van están impedidos de volver.
¿De verdad el tiempo es irrepetible? En términos objetivos y pragmáticos la respuesta sería sí. Un dicho popular afirma categórico: “Dios sí perdona, el tiempo no”. En caso de asumir ésta como respuesta definitiva no tendría caso continuar la lectura de estas páginas. Sin embargo la percepción del paso del tiempo en estratos que trascienden el mundo físico relativizan las aseveraciones sobre la irreversibilidad del tiempo. Cada uno en su respectiva área, tanto Friedrich Nietzsche como Mircea Eliade, y mucho antes que ellos Agustín de Hipona que lo analizó como un acontecimiento psicológico, por dar sólo algunos ejemplos, han dejado en claro que en las esferas mental, espiritual y ritual hay un punto en que se retorna al principio de los tiempos y lo acontecido alguna vez, así sea a través de una representación simbólica, vuelve a producirse. El problema de fondo con el pasado, en términos ideológicos, proviene de su carácter inexorable, pero al mismo tiempo no es imposible que, al menos en parte, en una buena parte que como se verá tiene la propiedad de ser significativa, el pasado sea recuperable. Uno de los aspectos centrales de la presente investigación se sustenta en el propósito de clarificar en qué consiste esta buena parte del pasado susceptible de ser recobrada a partir del discurso poético de Jorge Teillier.
Jorge Teillier en su manifiesto “Los poetas de los lares” lo plantea sin cortapisas: “para mí la poesía es la lucha contra nuestro enemigo el tiempo” [Teillier, 1999: 62]. No obstante ya desde este punto es menester precisar un deslinde en la manera de inteligir la problemática temporal dentro de su obra. Más allá de situar al hombre como un ser que asimila sin necesidad de apoyaturas religiosas su destino (Nietzsche) y de un sentido mítico del tiempo (Eliade), en este caso procedente de los pueblos indígenas de la región de La Frontera con los que el poeta tuvo contacto, el instrumento principal para resistir y hacerle frente al paso irrefrenable de los días y los años es la memoria como recurso poético. Los efectos del tiempo, en términos vitales son una irreversible experiencia física y natural. Sin embargo a través de la memoria poética este proceso se rompe, se altera, se alternativiza, se vuelve repetible e incluso se le puede hacer que fluya de forma inversa.
La escritura poética sublima el eminente propósito lingüístico de hablar de lo que está ausente: la palabra es la fuente en que se contempla Narciso, justo después de que éste se ha ido, dejando la huella indeleble de su imagen sobre la superficie del agua:
Lo real ausente es susceptible de una RE-presentación, incluso de una RE-creación [...], tan vívida, pero sobre todo tan VISUAL, como la impresión que originalmente haya dejado en el “ánimo” el objeto ahora ausente [...]. Queda en esto implícita la fe en el poder de las palabras para reproducir al objeto ausente. La palabra como imagen, como visión, como espejo de las cosas, aparece en todas las definiciones de los diversos tipos de descripción, discurso definitorio que con frecuencia entra en relación metafórica con el de la pintura [Pimentel, 1987: 44].
Describir equivale a retratar y no hay que olvidar que en su origen el retrato se empleaba para presentar la imagen de alguien en un lugar donde no estaba presente. Después, como en el caso de los acuerdos matrimoniales llevados a cabo entre las casas gobernantes de Europa, tales retratos exageraron los atributos de la persona a quien reproducían y en esa proporción construían una imagen no de lo que era, sino de lo que se deseaba fuera el rostro del personaje en cuestión. Llevado esto al ámbito literario, es factible asegurar que toda obra, en función a las referencias que establece con el mundo que nos rodea, pertenece a una de estas dos categorías: a) la de las obras destinadas a hablar de lo que ya no es ni existe, y b) la de las obras cuya intención es hablar de lo que pudo haber sido.[1] No obstante, debido a que ninguna de estas dos categorías se presenta en un estado de pureza, compete al especialista en cada caso determinar la proporción de pertenencia a cualquiera de ellas.
La escritura poética de Teillier efectúa una mezcla de ambas vertientes al hablar de algo que ya no existe como quisiera que hubiera sido, sin poder separar una cosa de la otra. Justamente como él mismo lo dice en “Sobre el mundo donde verdaderamente habito o la experiencia poética”: “Nostalgia sí, pero del futuro, de lo que no nos ha pasado pero debiera pasarnos” [Teillier, 1999: 63]. La enfática sentencia del poeta expresa la volición de un acto ubicado, como propio de toda utopía, en un tiempo futuro. De esta forma, la revisión de la problemática temporal en Teillier pasa necesariamente, primero, por una actitud de negación ante un estado de cosas insatisfactorio, y después, por una actitud de resistencia[2] que el poeta plantea abiertamente en sus manifiestos: si bien el simple acto de escribir implica una resistencia al paso del tiempo (en tanto que literatura significa “letra que perdura”), la escritura poética de Teillier toma dicho acto de resistencia como tema literario, y para tal fin la memoria es empleada como instrumento de lucha.
Memoria es registro antes que invención pura, por lo que realiza un proceso de representación que configura un universo pleno de referencias. Ligado esto a la obra de Teillier puede que no se produzca una correspondencia total y fehaciente del mundo poético con el que tuvo la oportunidad de conocer, sin embargo nunca deja de hacer referencia a él:
En el pueblo
donde algunos me conocen
como el poeta cuyo nombre suele aparecer en los diarios,
paseo por la Calle Comercio
que ahora se llama Avenida Bernardo O’Higgins
(Como en Santiago).
He comulgado con la tierra.
Voy a la Sidrería.
Allí están los parroquianos de siempre
y me saludan mis viejos compañeros de curso
que sueñan con ser alcaldes o regidores o comprarse una citroneta.
Ha cerrado el cine.
Aún quedan afiches que anuncian películas de sepia.
A lo largo de los cercos
las ortigas siguen hablando con su indestructible lenguaje.
En el techo de mi casa se reúne el congreso de los gorriones
(“Notas sobre el último viaje del autor a su pueblo natal.1” [Teillier, (1978) 2003: 81; 2007: 119-120]).
Dentro del discurso literario inevitablemente, más que una auténtica función prosopográfica, lo que el lenguaje termina retratando es, de acuerdo al pasaje citado de Luz Aurora Pimentel, “la impresión que originalmente haya dejado en el ‘ánimo’ el objeto ahora ausente”: no se hace tanto la descripción de un objeto sino de las impresiones sensoriales e intelectuales que una persona o un objeto producen. En el fragmento arriba citado, las descripciones trazan dos líneas que se contraponen: frente a lo que es o está presente en un tiempo actual, se perfila la imagen de lo que era desde antes y aunque ahora la calle del pueblo natal se llame (como el libertador) Bernardo O’Higgins, para el hablante lírico sigue siendo la calle Comercio. Sus compañeros de estudio siguen yendo a la misma sidrería y, aunque se infiere el fracaso de que jamás lo lograron, siguen soñando “con ser alcaldes o regidores o comprarse una citroneta”. El cine ya no funciona, pero puede repeler los efectos del olvido porque aún se ven los anuncios de películas en color sepia, esto es, de otra época. Sólo las ortigas y los gorriones, heraldos de un mundo ligado a los ciclos propios de la naturaleza, permanecen merced a su “lenguaje indestructible” en una secuencia de continuidad, al parecer inalterable.
Cada uno de los elementos mencionados en el poema figuran como ejemplo de esa actitud de resistencia de la memoria (un pacto sellado por medio de la “comunión” con la tierra) para salvaguardarlos de los estragos del tiempo, todo ello a cambio de obviar una fidelidad a los hechos en razón de que
el autor literario puede desdoblar las hazañas del héroe en el terreno ideal. Al lado del historiador quien [...] debe describir las cosas “no como debieran haber sido, sino como fueron, sin añadir ni quitar nada a la verdad”, aparece el poeta que “puede decir las cosas no como fueron, sino como debieran haber sido”. […] Como dice muy acertadamente Edward Said, auctoritas desde entonces implica “la producción, la invención, la causa, y significa también derecho de posesión” [Franco, 1981: 112].
Bajo esta luz, las consecuencias de que dentro de la episteme aristotélica la poesía sea más filosófica que la historia, esto es, que diga “las cosas no como fueron, sino como debieran haber sido”, son de dos tipos. Por un lado se encuentra la imposibilidad de ser absolutamente fidedigno en la descripción y la reconstrucción de un hecho acontecido en la realidad cuando se reconstruye a través de la expresión literaria; y por el otro lado, es precisamente esta alteración lo que permite el “derecho de posesión”, el apropiamiento de una trama por parte de determinado escritor. En la proporción en que la memoria es infiel al mismo tiempo es susceptible de ser creativa. Visto a través del tamiz de la escritura memorística representación[3] no es igual que reproducción y justamente en esos elementos que modifican la versión original o primigenia radica la huella de la autoría. Sin embargo para Teillier, frente a un mundo que se va desintegrando, más que plasmar una huella de autoría el ejercicio del recurso de la memoria consiste en dejar como rastro una reconstrucción del mismo, y así decir que ese universo en que se fundamenta su sentido de pertenencia, "non omnis moriar".
[1] Una tercera categoría comprende aquellas obras que se refieren a un mundo futuro y hablan de lo que éste podría ser, cuestión de probabilidad que al volverse efectiva y diferir en una importante proporción de esa realidad ficcionalizada (caso de 1984 de George Orwell o de 2001, odisea del espacio de Arthur C. Clark) terminan ajustándose a la categoría de lo que pudo haber sido.
[2] Actitud que concuerda muy bien con quien ostenta el nombramiento de ser hijo pródigo de Lautaro, si se recuerda que el nombre de esta población recuerda a uno de los caciques mapuches que opusieron fiera y eficaz resistencia a la ocupación de los españoles, al grado de ser consagrado como parte de los personajes centrales del poema épico de Alonso de Ercilla, La Araucana . Más allá del mito que en esta región ha implantado la obra de Teillier, las características del entorno parecen confirmar la actitud de su yo poético, como lo señala Federico Schopf: “Las casas son una alegoría de este mundo [La Frontera ]. La madera es material en que el tiempo inscribe pronto sus huellas: acelera la antigüedad —no sólo la ruina—, si así puede decirse. Las casas de madera, los cercos del campo, las tapias y las trancas, ruedas de carreta, el molino, pintados o en abandono, los árboles y las arboledas, llegan a ser, paradójicamente, signos de precariedad que resiste” [Díaz, 2005: 13].
[3] Alberto Constante se pregunta: “¿Acaso no puedo por la conciencia, estar en un tiempo distinto del tiempo en el que estoy, siempre dueño y capaz de lo otro? Sí, es verdad, pero ésa es también nuestra desgracia. Por la conciencia escapamos de lo que está presente, pero nos entregamos a la representación. Por la representación restauramos, en nuestra propia intimidad, la violencia ‘del estar frente a’; estamos frente a nosotros” [Constante, 2003: 91].
domingo, 20 de marzo de 2011
Alternativas para el desempleo...

Como oficialmente sigo en retiro (espiritual no, sino de conclusión de tesis) de este blog, no me quedó de otra más que acudir a mi intrínseco espíritu chilango y piratearme esta fabulosa entrada de un blog vecino (creo que peruano, o chileno, o ya no sé) titulado "El risco del águila" (al que los remito porque es ingenioso). Salud...
Señores, en verdad la falta de empleo me agobia, las barbaridades de algunos de mis colegas me llenan de vergüenza; es decir que estoy arrepentido de haber escogido esta profesión, así que obtendré mi grado cuatro en la UPC (Universidad Privada Cervecera) para no terminar más jodido que Juan Pueblo un día antes de la quincena. A continuación el plan de estudios de esta nueva maestría abierta a todo quien quiera superarse en un nuevo (a nivel teórico, porque en el práctico es tan viejo como la profesión más vieja --prexten-- del mundo) campo de estudio:
Señores, en verdad la falta de empleo me agobia, las barbaridades de algunos de mis colegas me llenan de vergüenza; es decir que estoy arrepentido de haber escogido esta profesión, así que obtendré mi grado cuatro en la UPC (Universidad Privada Cervecera) para no terminar más jodido que Juan Pueblo un día antes de la quincena. A continuación el plan de estudios de esta nueva maestría abierta a todo quien quiera superarse en un nuevo (a nivel teórico, porque en el práctico es tan viejo como la profesión más vieja --prexten-- del mundo) campo de estudio:
Universidad Privada Cervecera
Nombre : MAESTRÍA EN GERENCIA ETÍLICA
Condición : Gratuito
Programa : Intensivo
Duración : 6 Trimestres
PLAN DE ESTUDIOS
PRIMER TRIMESTRE
1. Orígenes de las parrandas
2. El alcohol y su función como lubricante social
3. Introducción a la jarra y el vaso
4. Matemáticas financieras del bebedor (cómo evitar pagar bebidas de más, cómo cobrar vueltos "olvidados" a los meseros, cómo calcular propinas y otros).
4. Matemáticas financieras del bebedor (cómo evitar pagar bebidas de más, cómo cobrar vueltos "olvidados" a los meseros, cómo calcular propinas y otros).
SEGUNDO TRIMESTRE
1. Tragonometría I
2. El alcohol como sustituto del psiquiatra
3. Discusión I
4. Bebidas en la playa I
5. Introducción al manejo del pisteo
6. Comidas y canciones que no combinan con el alcohol
TERCER TRIMESTRE
1. Tragonometría II
2. Importancia del ron en la toma de decisiones
3. Logística y ubicación del trago
4. Consecuencias de conducir bajo efectos del alcohol (cómo evitar las infracciones)
5. Relatividad de la belleza de la mujer según el nivel del alcohol (y cómo recordar que la mujer que te gusta está tomando a tu lado)
6. Teorías del bebesolismo
CUARTO TRIMESTRE
1. Resaca I
2. El alcohol como complemento de celebraciones (Tipos de alcohol según celebraciones)
3. Como controlar a un borracho
4. Amigos, casi-hermanos y compadres: diferencias básicas
5. Licores clandestinos: ¿mitos o realidad?
6. Jurisdicción del borracho
7. Técnicas avanzadas de ocultar el tufo (cómo hablar e inhalar al mismo tiempo)
QUINTO TRIMESTRE
1. Excusas familiares básicas (optativo)
2. El alcohol como mecanismo de escape
3. La comunicación: herramienta importante en la parranda
4. Consecuencias de beber fiado
5. Open bar
6. Tragos de hombres y mujeres
7. Sentimientos de Culpa I, cómo controlarlos
SEXTO TRIMESTRE
1. Excusas laborales avanzadas
2. Ética profesional del bebedor
3. Sentimientos de culpa II, cómo eliminarlos
4. Resaca II: tratamiento para las resacas agudas
5. Llamadas telefónicas a ex novias: ventajas y desventajas
6. Técnicas de vocalización básicas para el karaoke (optativo)
7. ¿Son Anónimos los alcohólicos?
8. Trabajos Grupales
Incluye material didáctico y de apoyo en algunos cursos... Periódicamente se llevarán a cabo actividades deportivas de relajamiento tales como: barra fija, cien litros planos, levantamiento de vasos, cien cubas libres y otras más.
A ver quién se inscribe... ¡Borrachos del mundo, uníos!
miércoles, 8 de diciembre de 2010
La tragedia del asesinato de Lennon o de cómo perdí la inocencia...
Alguna vez escuché decir que cuando murió Pedro Infante, la sociedad mexicana perdió la inocencia, el mercado del espectáculo nacional cedió ante el asedio de la industria hollywoodense y empezó a desintegrarse el parámetro de identidad social y política, referente de estabilidad bajo el cual se había consolidado el régimen posrevolucionario. Además de que Pedro Infante no ha muerto y está echándose unos tequilas con Zapata y Elvis, lo cierto es que no alcanzó a asimilar a este último, pues su capacidad histriónica le permitió imitar al otro blanco que cantaba (jazz) como negro, o sea Frank Sinatra, en A toda máquina, pero tras su trágica muerte la estafeta casi de forma natural se la tuvo que ceder al en aquel entonces recientemente nacido y fortalecido género rock and roll (o rhythm and blues revolucionado). Lo demás es historia conocida.
2o. acto
En efecto, ese día era lunes: día normal de escuela en mi último año en la primaria. Como el atentado había tenido lugar "the night before", fue hasta el martes que la noticia inundó todos los ámbitos. Tal vez en mi casa nos enteramos desde temprano, pero mis padres, que aunque nacieron el mismo año que Jim Morrison y Mick Jagger (de hecho mi madre lo hizo exactamente el mismo mes y el mismo día que el "jumping Jack") pertenecían al México al que me referí antes, no podían darle a ese acontecimiento la dimensión que tenía. Alguna vez tocando el tema con mi padre me dijo: "es que Lennon decía que era mejor que Jesucristo". La explicación me dejó insatisfecho, pues no correspondía a la imagen que del suceso guardo después que llegué a la escuela. Desde luego tenía nociones de quién era el hijo pródigo de Liverpool, había oído y cantado sus canciones, pero hasta ahí. Mi mejor amigo de esa época, Eduardo González, me recibió con una pregunta fulminante: "¿Ya sabes lo que pasó? No. Mataron a John Lennon. Ah. Mis hermanas (a quienes desde luego conocía, mayores que Eduardo, quien era el menor de seis o siete hermanos) se pusieron a llorar". Algo más había, me quedé pensando los días siguientes, si la gente reaccionaba así por alguien que no era de su familia.
3er. acto
Posteriormente ingreso a la secundaria y la maestra de inglés María del Carmen Contijoch se empeñó en lennonizarnos: "Woman", "Love", "Imagine", "Just like a starting over", más clásicas del Cuarteto como "And I love her" o "Yesterday que, aunque son de McCartney, nos acercaron a la contribución de Lennon inevitablemente y aderezaron las sesiones de clase. Aparte del tocadiscos en casa no teníamos donde escuchar música y yo me di a la tarea de grabar casets con las canciones de los Buitres. Recuerdo que el único lugar donde podía oírlos era el auto de mi padre y ahí me encerraba a hacerlo. Los Fab Four, pero sobre todo Lennon, empezaba a volverse familiar, alguien de la familia pues. Pero las interrogantes continuaron surgiendo: injusticias de la rueda de la historia seguirán siendo el modo en que mataron a Zapata o al Che Guevara, pero en este caso no entendía cómo alguien que no le había disparado a nadie (cosa que no se puede decir de los otros dos ejemplos) moría así, es decir, no por dispararle a alguien, sino por lo que había escrito y cantado.
4o. acto
Parte del valor de Lennon reside en la poesía contenida en sus letras. Nueva revelación para mí (a la sazón adolescente de doce años): resulta que la poesía también es posible en otros idiomas distintos al español, en este caso el inglés. Existe una anécdota que leí sobre la coincidencia entre Borges y Neruda (nada más: y miren que estamos hablando de poetas iberoamericanos antípodas) en el sentido de que técnicamente el inglés era superior al español para escribir poesía. Y bueno, recuerdo también que en Material de Lectura de la UNAM salió un número de la poesía en el rock. Lennon está incluido con la letra de "Julia", que aunque tiene líneas en las que parafrasea de Jalil Gibran ("Half of what I say is meaningless; but I say it so that the other half may reach you") posee otras propias de un lirismo insuperable: "When I cannot sing my heart/ I can only speak my mind, Julia/ Julia, sleeping sand, silent cloud".
5o. acto
El día que lo iban a matar John Lennon se levantó temprano (¿para qué hacernos esperar?), desayunó en su restaurante favorito, se preparó y se dirigió a la estación RKO para una entrevista en vivo, después asistió a una sesión de fotos que quedarán para la posteridad, sesión de la que salió para firmar autógrafos, uno de ellos a David Chapman (adelanto de intercambio navideño: firmas por balas) y luego fue a que le cortaran el cabello (lo que seguro facilitó la tarea de quien amortajó su cuerpo) quedando así listo para lo que el corto (ya entonces breve) porvenir le deparara. Su "a day in a life" fue largo (menos mal) y lo cerró cerca de las once de la noche cuando se dirigía al edificio Dakota hasta que una ráfaga de disparos detuvo sus pasos. Desde su origen el hombre ha buscado darle explicación a los hechos que no entiende. En esa línea de cosas y a título personal, lo único que puedo decir al respecto es que John Lennon tuvo que morir así para que yo comenzara a entenderlo a fondo...
p.d. En esta vida nada es gratuito y menos la muerte. El círculo de las estrellas se cierra sobre nosotros. 8 de diciembre (día de la Inmaculada Concepción: por algo será) es la fecha de nacimiento que de tiempo atrás escogí para mi alter ego. Día que desdenantes llevaba un sello de fuego por corresponder al del nacimiento del rey Lagarto, el otro gran poeta del rock y de quien prometo comentar algo después (mientras, un adelanto de sus poemas)...
AWAKE GHOST SONG
Is everybody in? Is everybody in? Is everybody in? The ceremony is about to begin.
Is everybody in? Is everybody in? Is everybody in? The ceremony is about to begin.
WAKE UP!
You can’t remember where it was had this dream stopped?
You can’t remember where it was had this dream stopped?
AWAKE
Shake dreams from your hair
My pretty child, my sweet one.
Choose the day and choose the sign of your day
The day’s divinity
First thing you see.
A vast radiant beach in a cool jeweled moon
Couples naked race down by it’s quiet side
And we laugh like soft, mad children
Smug in the wooly cotton brains of infancy
The music and voices are all around us. Choose they croon the Ancient Ones. The time has come again. Choose now, they croon. Beneath the moon Beside an ancient lake. Enter again the sweet forest. Enter the hot dream Come with us. Everything is broken up and dances.
Shake dreams from your hair
My pretty child, my sweet one.
Choose the day and choose the sign of your day
The day’s divinity
First thing you see.
A vast radiant beach in a cool jeweled moon
Couples naked race down by it’s quiet side
And we laugh like soft, mad children
Smug in the wooly cotton brains of infancy
The music and voices are all around us. Choose they croon the Ancient Ones. The time has come again. Choose now, they croon. Beneath the moon Beside an ancient lake. Enter again the sweet forest. Enter the hot dream Come with us. Everything is broken up and dances.
DAWN’S HIGHWAY
Indians scattered on dawn’s highway bleeding. Ghosts crowd the young child’s fragile eggshell mind.
Indians scattered on dawn’s highway bleeding. Ghosts crowd the young child’s fragile eggshell mind.
Me and my ‑ah‑ mother and father ‑ and a grandmother and a grandfather ‑ were driving through the desert, at dawn, and a truck load of Indian workers had either hit another car, or just ‑ I don’t know what happened ‑ but there were Indians scattered all over the highway, bleeding to death.
So the car pulls up and stops. That was the first time I tasted fear. I musta’ been about four ‑ like a child is like a flower, his head is just floating in the breeze, man. The reaction I get now thinking about it, looking back ‑ is that the souls of the ghosts of those dead Indians …maybe one or two of ‘em…were just running around freaking out, and just leaped into my soul. And they’re still in there.
Indians scattered on dawn’s highway bleeding. Ghosts crowd the young child’s fragile eggshell mind.
Blood in the streets in the town of New Haven. Blood stains the roofs and the palm trees of Venice. Blood in my love in the terrible summer. Bloody red sun of Phantastic L.A.
Blood screams her brain as they chop off her fingers. Blood will be born in the birth if a nation. Blood is the rose of mysterious union. Blood on the rise, it’s following me.
Indian, Indian what did you die for? Indian says, nothing at all.
sábado, 6 de noviembre de 2010
Poeta y campesino. Centenario de Miguel Hernández
A la memoria de mi primo Alfonso Arellano,
llevado a la gracia de Dios el pasado día de muertos
Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma, tan temprano.
Sucede que con fecha del 31 de octubre de 1910, en la población de Orihuela, vio la luz primera en el mundo el poeta y campesino por antonomasia: Miguel Hernández. A pesar de su corta vida y por ser más corto el espacio que utilizo para referirme a él, voy a obviar su circunstancia biográfica, fatalmente ligada a la guerra civil española, para centrarme en su legado poético. La primera estrofa del poema dedicado a la muerte de su amigo Ramón Sijé creo resulta ilustrativa a fin de establecer grosso modo, las dimensiones líricas de este poeta.
Como obertura, un juicio lapidario: en esencia la poesía es música y difícilmente habrá un poeta en castellano que iguale a Hernández en cuanto a la tonalidad diversa y sonora, y asimismo posea una amplitud de registros que tanto en el ritmo como en el ejercicio bucal y lingual al enunciar sus versos genere estímulos propiamente orgánicos. Si hablamos del formato poético, los méritos se agrandan: no creo exista en el siglo XX en el mundo de habla hispana otro poema en tercetos, metro glorioso por haber sido el vaso en que se virtió la Divina Comedia, que en calidad se equipare a éste de Miguel Hernández. Elegía, de acuerdo a su tema funerario, su primer verso da al traste con ese tipo de restricciones (que a veces más que ser parte del adiestramiento parecen ser castraciones) que abundan en los talleres literarios acerca de proscribir los gerundios en la escritura creativa. Cito otro ejemplo altamente ilustre del poeta de Orihuela:
Eludiendo por eso el mal presagio
de que ni en ti siquiera habré seguro,
voy entre pena y pena sonrïendo.
Otro detalle de la maestría de Hernández radica en su asimilación de recursos provenientes del barroco. Sin necesidad de remitirnos a Perito en lunas (1933), su libro mejor trabajado dentro de esta vertiente, el recurso del hipérbaton da entrada a una expresión anómala en el caso de la frase adverbial "tan temprano", si no fuera porque la musicalidad del verso (no es gratuito varios de sus poemas hayan sido constantemente musicalizados, como es el caso de "Para la libertad", "Elegía", "El niño yuntero", "Menos tu vientre", "Nanas de la cebolla" y otros) la refrenda. El sentido lato del enunciado estaría orientado a sostener que el reclamo se produce a esa tierra que "estercolas tan temprano". Pero aunque apareciera más suelta esta frase, alejada del verbo al que adjetiva, no pierde su efectividad acústica con la conexión anfibológica de decir "tan temprano" se es o se fue "compañero del alma".
La revaloración del barroco es una peculiaridad que la crítica especializada le ha reconocido a los miembros de la generación del 27 --la llamada generación de plata--, pero sin restarles méritos (es más: considero que el interés en Góngora que ellos despertaron promovió una apertura hacia la herencia de los Siglo de Oro en este periodo en específico de la poesía española de la que el poeta oriolano será deudor), Miguel Hernández rivaliza seriamente con cualquiera de ellos en cuanto a viveza e intensidad en la recuperación de esta época dorada de la lírica en lengua hispana, al cultivar lo mismo octavas reales, seguidillas, décimas, canciones, silvas, estrofas sáficas, nanas y por supuesto romances y sonetos. Me atrevería a sostener incluso que Hernández es prácticamente un viajero en el tiempo, un trasplantado a la altura de Quevedo, Góngora, Lope, Garcilaso o Herrera por la viveza e intensidad de su escritura, amén de la variedad temática y estrófica, todo ello si no fuera porque precisamente dentro de esta baraja de opciones lo prolífico de su pluma lo llevó a sumar a la alforja de su estro poético el verso alejandrino, haciendo de este poeta un par auténtico del Neruda consagrado en 20 poemas de amor y una canción desesperada. Como muestra apenas un botón:
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda,
limpidez cuya entraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda.
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Por si fuera poco, no me despido sin dejar constancia de que, lunófilo de prosapia, Miguel Hernández, como parte de una elemental justicia poética, será el primer poeta en lengua española cuya voz llegue a la luna. Será fácil saber cuándo ocurrirá eso: cuando en 2011 los telescopios puedan dar fe de que la noche entera la luna ha ardido como una brasa que le dio cabida a toda una hoguera...
sábado, 9 de octubre de 2010
los gimnastas (poema a john lennon)...

Hace más de 20 años, durante una clase aburrida (o quizás no tanto: el poema que a continuación posteo revela lo influenciado que estaba por el Neruda de Residencia en la tierra) en la Facultad de Filosofía y Letras, miré hacia las Islas y descubrí a un grupo de mujeres haciendo ejercicio. Una revelación que conjuntaba, en medio de una sesión de ejercicio intelectual la imagen de personas efectuando ejercicios físicos, me llevó a escribir el siguiente texto que rescato del arcón de los manuscritos para compartirlo.
LOS GIMNASTAS
in memoriam john lennon
...según es el cielo un caballo sin silla, ensangrentado,
o según, simplemente,
la ciudad es el huevo de todos los días,
llena de iglesias que practican todas las religiones, las personales,
roja más bien del sol que cae por descuido de quien se le cayó una moneda:
según hoy
el gimnasio es la espesura de un bosque
por cuyos árboles de hojas metálicas el viento llega sangrando a nuestros dedos,
y al atravesarlo tenemos que llevar una venda en las manos:
la del evangelio que se vuelve a escribir,
un limo que tapa el drenaje para descubrir ciertas indecencias que no recoge el baño;
y tú corres retaceando a la gente que conoces,
las cosas, los lugares que conoces,
las vidas del más allá que sí conoces,
y no en ese espacio donde las células muertas vuelven a sufrir encerrándome como días nublados,
muslos latentes en que pasas
y terminas necesitando saber más el qué pasó,
y no el porqué pasaste;
ya que en los deslindes de cada uno
está todo el aire posible,
avivando tu insolencia de dar una antorcha
a quienes incendiarán tu cuna o piragua que vuela, callada, hasta la percha de las estrellas,
y por ti vivimos sin saber, de igual forma,
por qué los elfos residen en la cabeza de tus actos,
cuando tus ladridos dejaron mordidas
en esa carne que desde entonces no se regenera,
en las tapias que encontró mi abuelo en su huerta grande
y que se saltan sin verlas, como puentes no sostenidos;
así,
suben, soplan las luces del estruendo urbano
haciéndolas lenguas de día,
como violetas que vienen a mis ojos confluyendo de la noche espigada en sus pulsaciones,
donde ni siquiera son neuróticos el zapato o el pie descalzo que nos pintan,
caminos en que primero pasa una mano,
caminos en que da miedo pasar porque los envuelve un remolino de ojos de nebulosas verdes:
según es el cielo el hollín
de un caballo sentado en una silla,
los espejos se corresponden en su ámbito al seguir los movimientos de su batuta
como las lágrimas no corresponden al tiempo en que todo era reducido a dos cuerpos de simetría semejante,
como una resbaladilla y un edificio;
pues bien,
la forma de cada movimiento,
las notas que suceden a las claves abiertas,
la burbuja donde el agua salta la tablita
para que el niño loco sumerja la cabeza,
la botella de náufrago que es cohete en una feria encontrando sus canales
y los autos caídos del purgatorio
comienzan de nuevo a hablarnos así,
y aunque nos pasan por las axilas sus súplicas,
no alcanzan a ser más que sueños
imposibles de recordar la mañana siguiente:
por tanto, sólo es admisible que te hables de nosotros
tal como de ti hablamos;
así te lo enseñaron los magos de las aguas,
y es según como volver a poner los pies en la zafra:
un ojo buscando el lugar donde las olas regresan,
una voz con el aliento coagulante de la Vía Láctea...
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






